TERAPIA MARL NIÑOS

Llevo años trabajando con niños de todas las edades. La verdad, es un placer dedicarles tiempo y llevarlos de la mano en el camino de la vida. Con ellos he aprendido tanto que les debo una gran parte de mi crecimiento como persona. Ellos son naturales, espontáneos, seres libres. Poco a poco la sociedad les va quitando las alas para convertirlos en personas de “bien”. ¿A qué precio? El que todos los adultos estamos pagando. Nos hemos cerrado muy adentro y aparentamos ser otros con tal de quedar bien y ser aceptados.

Todos llevamos un niño en nuestro interior. En los adultos trabajo para que vuelvan a conectar con él y escuchen sus necesidades. Con los niños trabajo para que puedan expresar libremente lo que son. Ser uno mismo a cualquier edad tiene su dificultad. Es cierto que en los primeros años de vida el niño se expresa libremente por naturaleza. A mesura que crece los conceptos de bien y mal se instalan, empieza a sentirse  culpable y se reprime para ser aceptado. 

Les ayudo a gestionar sus conflictos internos.

Tienen un mundo mágico en sus interiores y no entienden que los adultos no los comprendan. Por citar un ejemplo, las rabietas. No son malas, solo son una expresión de frustración por no lograr lo deseado. Los reproches por parte del adulto o las amenazas no sirven, solo empeoran la situación. Necesitan herramientas para gestionar su frustración. Es una fase normal en la infancia. Una fase de aprendizaje como muchas otras. Hay que enseñarles que existen otras posibilidades y guiarlos a que entiendan sus reacciones.

Un niño debe de aprender a gestionar sus emociones. La aceptación por ser quien es, es vital. Si no ama sus cualidades y sus defectos, se frustra. No hay niños malos, solo niños que precisan herramientas para disfrutar de la vida y aprender a cada paso.

Ser padres no es tarea fácil, no vienen con el manual de empleo debajo del brazo. A los padres de hoy en día se les exige la perfección. Se sienten culpables por no tener tiempo suficiente, por no saberlo hacer mejor. Esto no beneficia al niño ya que notan su dolor. Los padres debemos enseñar a nuestros hijos a ser imperfectos y a amar estas imperfecciones. Somos sus espejos. Ellos son nuestros maestros.

Aceptar a nuestro hijo tal como es, es el paso que nos permitirá entenderlo y ayudarlo. Le podremos proporcionar las herramientas que él necesita, no las que nosotros creemos que son las mejores. Respectar su individualidad es vital. 

Beneficios de la terapia MARL con niños:

Desarrollo de una sesión – niños de 0 a 6 años

Los niños de 0 a 6 años son inquietos y no pueden recibir una terapia energética como un adulto. Por esta razón les trabajo desde el pie.  A parte de relajarlos, les produce una sensación de serenidad que permite que la energía fluya.

Consiste en combinar masaje metamórfico, reflexología podal y carga energética a través del pie. Al finalizar la sesión les doy un frasco de Flores de Bach para disolver las emociones bloqueadas y permitir que sanen. Ellos son sabios. Les encantan. Se las toman mejor que los adultos, es más, las suelen pedir a sus padres. Los niños responden con rapidez y mucha efectividad a los remedios florales de Bach. ¡Son 100 % seguros y naturales!

El tiempo de la sesión es para los niños. Dependiendo de la necesidad, establezco sesiones de asesoramiento para los padres. Es una manera que puedan aprender a gestionar la situación y facilitar el proceso de sus hijos.

Desarrollo de una sesión – niños de 6 a 12 años

Con los niños de 6 a 12 años utilizo  el masaje metamórfico, reflexología podal y terapia energética. Como son mayores añado crecimiento personal para ayudarle a gestionar sus emociones. Al finalizar la sesión les doy un frasco de Flores de Bach para  disolver las emociones bloqueadas y permitir que sanen.

Cada niño es un mundo. El enfoque es darle herramientas para solventar sus necesidades. Enseñarle que lo que le está pasando no es malo, sino una consecuencia de algo interno.  Respetando su  madurez y su evolución personal es vital que el niño entienda que puede solventar sus problemas y que no es el fin del mundo, sino todo lo contrario, un nuevo empezar en su aprendizaje. Verá sus dificultades como algo normal. Aprenderá a amar sus cualidades y sus defectos y podrá crecer gestionando para su propio beneficio. 

Cuando encuentro bloqueos muy profundos, utilizo la técnica del dibujo para sanarlos. No se puede hacer Terapia regresiva a niños pero si ayudarles a desbloquear los archivos almacenados. Suelo utilizar esta técnica si existen fobias y miedos concretos. Es de gran ayuda para permitirles superar sus miedos.

El tiempo de la sesión es para los niños. Dependiendo de la necesidad, establezco sesiones de asesoramiento para los padres. Es una manera que puedan aprender a gestionar la situación y facilitar el proceso de sus hijos.

TERAPIA PARA NIÑOS MARL